¿Se imaginan que un forastero entre en sus casas, les obligue sin necesidad a unas dietas estrictas a base de lechugas y similares mientras él saquea sus despensas y neveras, llevándose abundantes y suculentos manjares y, además, les insulte? Difícil de concebir ¿no? ¿Se imaginan al SCRATS marcando una línea roja de los caudales ecológicos en el Tajo para que ellos tengan más agua subvencionada, baratita, a la vez que sueltan improperios? Bueno, para esto último no hace falta mucha imaginación, basta con leer la noticia «Los regantes del Trasvase se pertrechan para otra guerra» (La Verdad, 13/7/2019).
Como está siendo costumbre desde el Memorándum, la cabecera del Tajo está en situación de excepcionalidad hidrológica. Es decir, contradiciendo lo que comúnmente se entiende como algo excepcional, es la situación habitual motivada por la penosa gestión que se realiza del Trasvase. En esta situación, en el BOE se publica la decisión de la Ministra de autorizar el máximo trasvase posible en nivel 3, basada en un informe del Centro de Estudios Hidrográficos que es enlazado en la nota de prensa del MITECO. Un informe en el que se muestra cuál es la situación desde octubre de 2014 y la evolución prevista, reflejada en su figura nº7 que se reproduce a continuación:
Dentro del patetismo que está demostrando el lobby del trasvase Tajo-Segura en los últimos meses al intentar realzar el cuadragésimo aniversario de la llegada de aguas del Trasvase ─que está pasando bastante desapercibido en la sociedad─, se encuentra la campaña del «ecotrasvase». Quien quiera echarse unas risas puede ver su vídeo «Ecotrasvase. La alfombra verde del Levante». O leer a su presidente en una entrevista publicada en La Verdad (8/6/2019). Una utilización retorcida del térmico «eco», empleada para dar a entender a la sociedad una finalidad y comportamiento diferente del Trasvase a la que realmente tiene. Treta publicista que no es exclusiva del SCRATS, sino que se encuentra extendida en el ámbito de la publicidad, como se indica en el siguiente párrafo extraído del artículo «Qué nos venden y qué compramos. Los trucos de la Publicidad y el Marketing» (revista Consumadrid nº11, diciembre de 2011):
La gestión del trasvase Tajo-Segura ya es retorcida, pero puede serlo más. Con independencia de colores del Gobierno. Un nuevo ejemplo está en la decisión de trasvase de mayo (BOE del 14/5/2019), mes en el que se vuelve al nivel 3, en el que se presenta «un método de aplicación directa de la regla de explotación en situación hidrológica excepcional, es decir, en nivel 3». Para verlo claro, se reproduce la parte del texto de la Orden Ministerial donde se explica este «método»:
¿Qué pasa con la Directiva Marco del Agua? Hace tiempo que está fuera del foco, al margen de discursos oficiales e ignorada por la mayoría de los agentes. Su plasmación práctica mediante los planes de gestión de demarcaciones hidrográficas, en España realizada con los supuestamente ambiciosos planes hidrológicos de cuencas, parece haberse reducido a un mero formulismo salvamultas. Algo que poder presentar a la burocracia europea para que parezca que se hace algo sin hacer. Basta echar una ojeada a los fatigosos documentos iniciales del tercer ciclo de planificación que están terminando su discreta información pública para apreciar el escaso interés en coger el toro por los cuernos, y en su lugar distraer con parafernalia pseudocientífica; unos documentos excelentemente planteados para conseguir el innoble objetivo de eliminar cualquier interés por la planificación hidrológica en la ciudadanía.
¡Albricias! Hay trasvase automático. El cierre del grifo a los regantes del Tajo que comentábamos en «Del cierre de los canales de Aranjuez y el trasvase para abril» ha surtido efecto. Por los pelos, pero la Confederación Hidrográfica del Tajo-Segura ha conseguido su objetivo, salvar la entrada en nivel 3 por este mes de campaña electoral. Así, los responsables del agua pueden permanecer escondidos, alegando que es la aplicación de una Ley, y recurrir a cuatro tópicos mal traídos y peor comprendidos.
En los últimos años está siendo habitual que el lobby de regantes aproveche sus festejos y actos reivindicativos para regalar con alegría los espléndidos ─y subvencionados─ productos de la huerta. Un acto de propaganda de otro tiempo, para mostrar lo bueno que es el trasvase Tajo-Segura, e insinuar que sin él no habría ni lechugas ni berenjenas. A continuación, les hacemos humildemente unas propuestas con las que mejorar y completar estos obsequios, para hacer llegar al ciudadano la realidad del Trasvase.
La Confederación Hidrográfica del Tajo ha cortado el suministro de agua a los regadíos de Aranjuez hasta el día 1 de abril («La CHT cierra los canales de riego a Aranjuez mientras que el trasvase lleva el doble de agua», La Voz del tajo, 22/3/2019). La excusa oficial: que se ha superado el consumo previsto par el mes de marzo; además dicen que aprovecharán para realizar labores de mantenimiento. El fondo de la decisión: una vez más, el trasvase Tajo-Segura.
La Sentencia nº309/2019 del Tribunal Supremo, de 11/3/2019 ─publicada en dclm.es─, supone un hito en la planificación hidrológica. Hay que destacar, reconocer y valorar como se merece el mérito y esfuerzo realizado por las plataformas y organizaciones demandantes, que se ve reflejado en un fallo parcialmente estimatorio del Tribunal Supremo. La satisfacción y euforia desatada en el tejido social del Tajo, con el habitual arribismo de diversos políticos, contrasta con las declaraciones ─mezcla de incredulidad, victimismo y reivindicación─ de los intereses trasvasistas.
La noticia «El limón se amarga» (La Verdad, 17/2/2019) alerta que «La rentabilidad del cítrico amarillo se desploma en una campaña que dejará más de 97 500 toneladas sin recoger de los árboles en la Región, el 12%, y que marcará un aterrizaje para el sector tras el ‘boom’ de los últimos seis ejercicios». Una mala situación para los productores, reflejo las debilidades del regadío altamente tecnificado: cuando no hay agua, problemas; cuando la hay, también. Eso sí, que no pare la sobreexplotación del recurso y las exigencias. ¿Cuánta agua se ha sacado de los acuíferos del Segura o esquilmado de la cabecera del Tajo para dejar los limones sin recoger? ¿En esto consiste «el regadío más eficiente del mundo»?
El presidente de la Región de Murcia ha paseado sus encantos por Europa. Inflado de cinismo, calificando al trasvase Tajo-Segura como un ejemplo de cooperación. Pero ¿qué entenderá por cooperación? Realmente el término adecuado es imposición, algo de lo que es plenamente consciente. De hecho, su discurso está enfocado a que esta imposición se mantenga.